jueves, 16 de enero de 2014

BURGOS BOLCHEVIQUE

La revolución de Burgos sintetiza las prioridades económicos como el empleo y la cohesión social en un momento de recuperación.

Esta revolución es debida al abandono histórico de inversiones y la carencia de servicios sociales, guarderías y centros cívicos.A estos malestares un laboratorio ha dado como solución cambiar la prioridad del gasto público.
Cuando las cosas vayan mejor, y el gobierno local se disponga a ejecutar un viejo plan de mejora de la avenida principal (su carril-bici, su mejor acera, su arbolado), los usuarios/vecinos no se rebelarán, semana tras semana.

Este conflicto se debe a tres razones:una,antes que obras aparatosas, el barrio necesita guarderías, empleo, servicios sociales: dedíquense a ello los 8 millones presupuestados. Dos, sustituir el aparcamiento público disponible para todos por otro privado a 20.000 euros la plaza es una privatización que aumentará la desigualdad. Tres, entre los contratistas del proyecto, quien lo diseña, Antonio Miguel Méndez Pozo, es el dueño del Diario de Burgos y sobre todo es el constructor corrupto del “caso de la construcción”, que fue condenado a 7 años en 1992 por falsedad documental.
Respecto a la necesidad de nuevas prioridades para la política económica, sin abandonar el saneamiento de las finanzas públicas: una cruzada por el empleo, que se incorpore como objetivo a toda medida y a toda norma; una batalla contra la desigualdad, que todo lo corroe. Y, si no molesta, limpiar la corrupción.

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